viernes 25 de diciembre de 2009

Feliz Navidad con "Viajes y flores"


Por estas fechas el ambiente está empapado de buenos deseos. Nos obsequian con felicidad, paz, amor, prosperidad... Por instantes olvidamos los obstáculos que nos depara la vida e intentamos que nos embargue el espíritu navideño, pero...¿cuál es el verdadero espíritu navideño? Para mí es el recordar que, si lo anhelamos, la belleza (= dicha, armonía, amistad, esplendor, ternura, admiración) nos aguarda en cualquier tramo del camino. Los regalos deben ser una muestra de esta belleza. Yo os regalo un breve y bello fragmento de literatura femenina. Con todo mi amor.

Paz y Amor
y
Feliz 2010



Viaje al pueblo de las niñas perdidas

No era un pueblo, era un bosque. Las niñas habían salido de su casa para ir a coger la clemátide, algunas la amapola, algunas el cardo morado, y otras la rosa silvestre... y no habían sabido salir del bosque que habían tenido que atravesar y el bosque se las había quedado. Todas iban vestidas igual: falda roja, justillo de florecitas azules y amarillas con el fondo de la tela azul marino. Todas eran rubias, todas llevaban tirabuzones, todas tenían los ojos azules, todas llevaban en la mano un ramillete de la flor que habían ido a coger. En cuanto se despertaban empezaban a bailar y a dar vueltas y vueltas al tronco de un árbol, cada una al suyo, mientras iban cantando la canción del amanecer. « ¿De qué vivís?», «De castañas, de las que aún tienen la cáscara verde, lisa, y con un pincho de vez en cuando». Una que llevaba un ramillete de jazmín me explicó su vida: «En mi casa vivía bien; tenía tantas muñecas y tantos muñecos como quería, comía siempre sesitos de pichón y platos de crema quemada, bebía siempre que tenía sed horchata de almendras tiernas, dormía hasta que se me terminaba el sueño y tenía tiempo de sobras para soñar que era pez, que era pájaro, que era serpiente, que era hiena... pero una noche soñé que las flores de jazmín me llamaban; querían que las cogiera yo y sólo yo. Se abrían poco a poco y del agujerito que tienen en medio salía una vocecita que era la mía y decía mientras yo dormía: «Queremos que la niña que todo lo tiene venga a cogernos antes de que la abeja haga miel de nosotras». Me levanté, aún era negra noche, aún iba con el sueño engastado en los ojos, toda yo un delirio, y andando andando, encontré el jazmín, hice un ramillete con todas sus estrellas y ahora soy una niña perdida porque no supe encontrar nunca más el camino de mi casa, de mi casa con un jardín florido de alhelíes y de vitadimia». Le dije que si quería yo la podría acompañar, que las podría acompañar a todas de una en una. Enseguida puso la cara triste y el azul de los ojos se le veló; acabó por contestarme que prefería ser niña perdida y vivir en el bosque donde por la noche las ramas de los castaños bajaban hasta donde estaba y abrazándola la arropaban y le decían que la amarían hasta la hora de la muerte; que si no salía del bosque sería siempre niña con faldas rojas, con tirabuzones como virutas, con el azul de los ojos lleno de ternuras de agua y, con gotas de rocío entre el rosa de los labios... Y añadió con unos ojos repletos de inocencia y sin parpadear: «En cuanto se pierde una niña, al pueblo le dan el nombre de la niña perdida, y aquella niña se convierte en la patrona de su pueblo. Compran una muñeca grande, la visten de santa, le ponen una corona de latón, la meten en una vitrina y la van a visitar y a llevarle flores de vez en cuando. Yo, me llamo Gertrudis»
Extracto del libro de Mercè Rodoreda "Viajes y flores"

lunes 21 de diciembre de 2009

La responsabilidad de los hijos hacia los padres




Los hijos deben amar y cuidar a sus padres, y no deben traicionarse nunca a ellos mismos, es su responsabilidad mantenerse fieles a sus principios, aún cuando estos sean distintos a los de sus padres. De esta forma, habrán probado lo que se propone todo buen padre: tener un hijo que piensa y actua por si mismo.


 

domingo 20 de diciembre de 2009

Chandra Nadi / Flujo Lunar





Chandra Nadi en sánscrito significa Flujo Lunar. 


Chandra o la luna acrecienta nuestra percepción más íntima y nuestra imaginación y podemos usarla como Nadi o canal a fin de abrazar y comprender esa naturaleza emocional y femenina que nos embarga mes a mes.


La voz es una poderosa herramienta que cuando se gesta en el bajo vientre tiene un poder curativo emocional indiscutible. La siguiente selección de canciones es una inspiración para sacar provecho de nuestro Chandra Nadi.


Canta con estas voces femeninas mientras cabalgas con el flujo lunar de la India, Estados Unidos, Etiopía, Cataluña, Argelia, Líbano, Islas Comores, Gran Bretaña y Tíbet y descúbrete en tu feminidad.





"La Sagesse", Sheila Chandra
"La rumba de las madres", Rosa Zaragoza
"Raoui", Souad Massi
"Kélé Mandi", Rokia Traoré
"Little girl blue", Janis Joplin
"Maybe", Janis Joplin
"Keloenu", Rosa Zaragoza
"El sol i la lluna", Maria del Mar Bonet
"Kantiga de parida", Rosa Zaragoza
"Hima", Nawal
"Trust me", Janis Joplin
"Dayndaa day", Snatam Kaur
"Mother's blessing", Snatam Kaur
"Dolma", Dewa Che









miércoles 16 de diciembre de 2009

¿Despedida?



Hoy estoy muy cansada. 
Y triste. 
Y decepcionada.


Me dicen que pienso demasiado. Doy demasiadas vueltas a las cosas. No quiero repetir los errores que cometieron conmigo y, sin embargo, es inevitable cometer otros.


Pero quiero hacerlo tan bien, tan casi perfecto, que no me perdono ni una. Pierdo tanto tiempo intentando ver donde me equivoco y queriendo mejorar, que me olvido de seguir el camino natural de la vida, y no avanzo, o, al menos, esa es la sensación que tengo. Porqué lo que me ha ocurrido hoy con mi hija de casi cinco años me ha dejado fuera de combate, incapaz de decir palabra a nadie. Llevo toda la tarde intentando llorar, pero no he podido porqué hasta ahora no he estado sola, y ahora que lo estoy sigo sin poder hacerlo porque tengo un nudo que me bloquea la garganta.


Quizás estoy exagerando. A lo mejor no debería darle tanta importancia. Como es habitual en mí, soy incapaz de decantarme por una opción…todas tienen su sentido.


Resulta que mi hija de cuatro años y nueve meses esta tarde, mientras estábamos de compras, ha intentado llevarse algo de una tienda. He oído el vendedor que ha soltado un “no, no”, me he girado, y allí estaba ella, metiéndose apresuradamente una tarjetita de felicitación en el bolsillo.


¿Es exagerado sentirse mal porqué una chiquilla de 4 años haya hecho esto? Supongo que no puede ser consciente del todo de su acto (ya nos hemos ocupado de hablar sobre ello), pero… ¿qué ha pasado? Tengo la certeza de que me he dejado algo por el camino. Y de golpe me doy cuenta otra vez de que no soy una súper mujer.


No estoy trabajando fuera de casa para poder dedicarme a la crianza de mis hijas, y creé este blog con el deseo de mantenerme actualizada en el mundo de la informática (pensando siempre que un día tendré que reincorporarme al mundo laboral), en el de la educación (para hacerlo todo lo bien que pueda), en el del crecimiento personal (para conocerme mejor), en el de la creatividad (es fascinante todo lo que puedes hacer en un blog), porque soy curiosa, inquieta, y probablemente por otras razones que ahora mismo no me vienen a la cabeza. Mantener vivo un trabajo como este requiere esfuerzo y tiempo, y últimamente me he planteado varias veces de dejarlo. Disfruto mucho con mi blog, me permite hacer dos cosas que me encantan: escribir (encima en una lengua que no es mi lengua materna, lo que me enorgullece) y desarrollar pensamientos, a diario tengo cantidad de ideas en la cabeza, las voy anotando y, aunque no tengo tiempo de llevar adelante ni la mitad, aún así, el tiempo que le dedico creo que es demasiado. O lo será porqué algo está pasando con mi hija y no me he dado cuenta. Porque está claro que me está llamando la atención.


Y tengo que tomar una decisión: o hacer una despedida y cierre o ralentizar la actividad del blog (que no es mucha ya). Si me despido me va a saber mal, claro que peor me sabe perderme a mi hija; si no me despido y sigo, mi cabeza continuará hirviendo y ello seguirá entorpeciendo la dedicación a mis hijas.
Además de que se me pone delante de las narices de nuevo la pregunta del millón: ¿Es inevitable que la madre tenga que sacrificar su realización personal durante los primeros años de crianza de sus hijas e hijos? Personalmente, en un fondo muuuuy hondo, siempre he creído que sí, que es inevitable, pero desde el primer día de mi condición de madre he batallado para que no fuera así, para equivocarme, porque no quería sacrificar nada, o casi nada, que algo sí. Pero desde la situación que estoy ahora, en mi caso, que no todas somos iguales, sí debo sacrificar, porque no me veo levitando mientras cocino, lavo, llevo al cole, hago la compra, reciclo, practico yoga, juego, enseño valores, beso y abrazo, me pongo guapa, estudio, escribo, leo, me mantengo informada y actualizada... Definitivamente no. De momento sobrevivo, aguanto, y el dia que puedo praticar mi meditación o terminar un libro es un milagro.


Cada día me pregunto cómo lo hacen las madres trabajadoras para conciliar la educación de sus hijos, con la casa, con el marido, con el trabajo y con su vida social; y no terminar enfermas. Yo ya no puedo con lo que tengo. Quiero llevar una vida tranquila (dentro de lo que te permiten dos criaturas, claro), me refiero a una vida sin excesos, saludable, donde primen unos valores éticos y morales, ser lo más natural posible (regalándome algún pequeño vicio, tampoco soy una reprimida), pero es muy duro en esta sociedad. Es una lucha diaria con todo. Y en mi filosofía de la vida ya no se debería ni de luchar para sobrevivir. En fin, estoy agotada. Me siento abatida. Y siento el tono de este escrito porqué una de las premisas de este blog era que siempre tendría un tono positivo y tampoco iba a ser un diario personal. Pero no sé qué va a pasar a partir de mañana.


Bueno, al menos, si no sigo publicando más artículos, sabréis el por qué; es una de las curiosidades que tengo sobre muchos blogs “dormidos” durante largo tiempo que me he ido encontrado por el camino: “¿Por qué muchos blogs terminan su actividad de repente, sin previo aviso?”.


En cualquier caso, me ha agradado que os agradase mi blog y espero que mis pocas reflexiones os hayan sido de ayuda para algo.


Un abrazo perenne de madre osa, de mujer que se despeina mientras corre con los lobos, de amiga, de persona. Un abrazo sincero.

martes 15 de diciembre de 2009

Los valores del hombre moderno




Con el paso del tiempo, el ser humano está incorporando nuevos valores (¿?) que se ajustan a su realidad actual.... El genial Quino, creador de Mafalda, nos explica esto de manera muy didáctica... 
















Carta a los Reyes Magos


Queridos Reyes Magos:

Les escribo esta carta con un lápiz rojo de mi hijo, en el dorso de un recibo, sentada al lado de la lavadora entre un lavado y otro, y quien sabe cuando volveré a tener un poco de tiempo libre en los próximos 18 años.

He sido una buena madre durante todo el año.
He alimentado, aseado y cuidado a mis hijos todos los días.
He visitado al pediatra muchas más veces de lo que he visitado a mi propio médico aún encontrándome mal.
He vendido sesenta y dos papeletas de lotería de navidad del futbol de mi hijo, he cambiado cromos, comprado chuches.....
Llevo a mis hijos al cole, a las actividades extraescolares, les ayudo con los deberes, a preparar los exámenes, juego con ellos, les llevo al parque con sus amigos, a montar en bicicleta y patinar...
Recojo y ordeno su habitación, que queda como una leonera tras pasar por ellos allí un ratito, es increíble cómo se trasladan los juguetes de las estanterías al suelo porque ¡ninguno los ha cogido!!.
Les preparo la ropa, sus mochilas, el almuerzo para el recreo... para que todo esté listo y no les falte nada...

En fin, me esfuerzo en hacer que su vida sea lo más feliz posible, sin problemas ni preocupaciones
Pensaba que quizás, visto que no les he pedido nunca nada, este año podrían traerme algunas cositas.. Aquí tienen mis deseos:
Me gustaría una barriga plana, de esas de las artistas de Hollywood, unos brazos que no dolieran y fueran lo suficientemente fuertes como para apartar a mi hijo del estante de las golosinas, mientras hace una rabieta en medio del supermercado.
También quisiera una cintura, ya que en algún sitio perdí la que tenía, hacia el séptimo mes de mi último embarazo.
También me gustarían unos cristales y paredes resistentes a las huellas y a las pintadas, un rinconcito secreto donde poderme esconder para hablar  por teléfono.
En el aspecto práctico, quisiera una muñeca que hable y diga, "Sí, Mamá" para ayudarme en mi autoestima como madre, así como dos niños que no peleen, y tres pares de vaqueros que se abrochen sin necesidad de tanta fuerza.
También me gustaría una voz nueva, ya que mi voz parece estar fuera del alcance auditivo de mis hijos ya que por mucho que me esfuerce no parece que me escuchen.
Sería maravilloso si consiguiera que mis hijos ayudaran en casa sin necesidad de pedir un premio a cambio.
Si fuera tarde para encontrar todo esto, quisiera al menos el tiempo suficiente para mí, para cepillarme los dientes, peinarme decentemente,
para maquillarme, ir de tiendas a la sección femenina y no sólo a la infantil.
Tiempo para tener el lujo de sentarme y comer la comida caliente, y no fría o sin que tenga que comerla antes o después de que mi familia cene.
Me gustaría experimentar, qué se siente durmiendo una noche entera del tirón, sin interrupciones de ninguna clase....

Bueno, Queridos Reyes, la alarma de la secadora me indica que ha terminado su ciclo y mi hijo se ha dado cuenta que estoy aquí encerrada. Creo que quiere que le devuelva su lápiz. Que tengan un buen viaje y recuerden sacarse el polvo de sus sandalias antes de entrar.
Pueden comerse las galletas que les dejamos en la mesa, pero cuidado con echar migas a la alfombra.

 
Con cariño...... MAMA!!

 
P.D. Ah!... otra cosa, pueden anular todos mis deseos con tal de que hagan que mis hijos crezcan felices, sanos y se conviertan en personas de bien.


*Los Reyes Magos pidieron que esta carta fuera enviada a todas las mamás que conoces....!!!!!!!!!!!!


sábado 12 de diciembre de 2009

"El regalo"






El Regalo es un libro de argumento sencillo y concreto. El señor y la señora Buenospadres tienen un gran problema: no se les ocurre qué regalarle a su hijo Miguelito para su cumpleaños. Deciden consultarlo con él pero cuando el niño les tira algunas pistas, el problema se les hace mayor aún.
Miguelito quiere algo muy grande, muy fuerte, muy suave, muy dulce, caliente, que se mueva de un lado a otro, que lo haga volar, que le dé mucha risa y que le dure mucho tiempo. Al fin, el señor y la señora Buenospadres descubrirán que el gran regalo está mucho más al alcance de sus manos de lo que esperaban.
El ocurrente texto de Gabriela Keselman es la plataforma desde donde se disparan las espléndidas ilustraciones de Pep Montserrat en este álbum de páginas desplegables que, como libro-objeto, ya es un regalo en sí mismo.
Desde su aparición, El Regalo ha cosechado varios premios importantes: Premio de la Generalitat de Cataluña 1997, que se concede a los libros mejor editados, en la categoría "Libro Infantil Ilustrado" y el Premio "Los mejores libros de la década (1988-1998), otorgado por la revista española CLIJ. Su más reciente galardón fue haber sido seleccionado para integrar la lista "100 obras de literatura infantil española del siglo XX"; confeccionada por una comisión de 39 especialistas durante el VI Simposio sobre Literatura Infantil y Lectura (Madrid, 2000). Su versión en inglés (Kane/Miller Book Publishers,1999) fue elegida como uno de los "Mejores Libros de 1999" por la revista Child Magazine, publicación norteamericana de gran distribución, y también premiada por la National Association of Parenting Publications (NAPPA) y la organización Parent’s Guide to Children Media.
El Regalo fue editado en castellano, catalán, inglés, francés y coreano. En estaGalería reproducimos la portada y una página interior de la edición en castellano (Barcelona, La Galera, 1996) y también sus equivalentes de la edición coreana (Seúl, Ladder Education Co., Ltd., 2000).
El Regalo
Texto de Gabriela Keselman.
Ilustraciones de Pep Montserrat.
Barcelona, Editorial La Galera, 1996. Colección Libros Singulares.
Extraido de la web www.educared.org.ar